Lo que deberías saber del vino tinto

El vino ha sido a lo largo de muchos siglos, una bebida esencial en el desarrollo de la cultura mediterránea. Y si se bebe con moderación resulta beneficioso para la salud. De acuerdo a diversas investigaciones, se ha comprobado que tomar una copa de vino al día disminuye los niveles de colesterol, mejora la circulación  y hasta previene la aparición de algunos tipos de cáncer, alzheimer y herpes. Esto gracias a algunos nutrientes como los flavonoides, que se encuentran en las uvas.

En agosto del 2000 se publicó en la revista Circulation un estudio elaborado por la Fundación Jimenez Díaz y el Hospital Gregorio Marañón de Madrid en el que se reafirmaba el efecto beneficioso del vino -en concreto, del tinto- sobre el sistema cardiovascular. Unos beneficios que sus investigadores achacan a sus antioxidantes (quercetin y el tocoferol) en tanto que inhiben el factor de transcripción B relacionado con la formación de depósitos de tejido graso que son los que dan lugar a la arteriosclerosis. Y es que según los investigadores el vino impide la formación de esos depósitos aun cuando se ingieran alimentos ricos en grasas. Algo que ,por ejemplo, no se produce con la ingesta de otro tipo de alcohol, como el vodka. Aun así los cientificos no terminan de ponerse de acuerdo con respecto a los beneficios de esta sugerente bebida.

Por otro lado el Doctor Antonio Bayés de la Luna -director del Instituto Catalán de Cardiología y presidente  del comité organizador del Día del Corazón en todo el mundo- lo tiene claro “ el vino, en el contexto de la cultura mediterránea y siempre que se beba moderadamente -un solo vaso en cada comida- puede ser bueno para el corazón”. Y añade: “Beber pequeñas cantidades de alcohol puede ser beneficioso en aquellas personas con una constitución somática adecuada, un hígado que les funcione bien y ningún signo que pueda indicar algún problema, como palpitaciones o arritmia. En tales casos, la gente está en condiciones de ingerir pequeñas cantidades, pero sobre todo de vino tinto”.

Es decir, que no a cualquiera le sienta bien tomarse una o dos copitas de vino . Y como bien dice el Doctor Bayés: “aconsejar en general a la gente que beba vino es peligroso. Cada persona es un mundo y debería consultar su caso al médico de cabecera. Pasa como la aspirina, aunque ambos productos puedan ser beneficiosos, los efectos secundarios pueden eclipsarlos si se ingieren sin consejo médico”.

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Uno de los efectos constatados del vino es que se trata de una bebida que posee antioxidantes que actuan positivamente en los vasos sanguíneos. Así, los compuestos fenólicos del vino han probado aumentar la capacidad antioxidante del plasma y el contenido en vitamina E en las lipoprotéinas de baja densidad del colesterol. Además, una investigación publicada en el American Journal of Clinical Nutrition sugiere que los flavonoides del vino producen un efecto antioxidante con independencia del componente alcohólico.

Paralelamente es cada vez mayor el número de investigaciones que coinciden en señalar que una sustancia presente tanto en la uva como en el vino , el resveratrol, impide la proliferación de células cancerígenas. En lo que no existe tanto consenso es sobre qué cepas son las más apropiadas. Y mientras investigadores franceses afirman que la cepa Cabernet Sauvignon es un de las más ricas en esa sustancia, un estudio de la Universidad de Barcelona asegura que el vino español contiene más cantidad que los caldos de otros países.

Pero, ¿Qué es el resveratrol?

Es una de las sustancias que se encuentra en la piel de las uvas y que sirve para proteger las viñas de las infecciones de hongos. Se trata de un compuesto cuya estructura molecular es similar a la del estradiol – el estrógeno humano más importante- y que tendría sus mismas propiedades terapéuticas. Según un equipo de la Universidad de Northwestern, el resveratrol puede ejercer un efecto beneficioso contra el cáncer y el infarto aunque no está claro que cantidad puede absorver el organismo.

Pero no sólo el resveratrol posee propiedades anticancerígenas en el vino. El Doctor Jesús Millán, director médico del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, declaró en un seminario “que los polifenoles, en concreto los estilbenos tienen una acción antiproliferativa tumoral y es en ellos donde radica el papel protector del vino contra el cáncer”

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La capacidad antioxidante del vino también es útil como preventivo de los casos de Alzheimer y de ceguera, según Carmen de la Torre, catedrática de Nutrición de la Universidad de Barcelona, reconoció que queda por demostrar en qué medida exactamente. En cualquier caso un trabajo del servicio de Neurología del Hospital pellegrín de Burdeos que fue presentado ante el Parlamento Europeo apunta que el consumo moderado de vino obtiene una reducción de hasta el 80% en la frecuencia de la demencia senil y de un 75% de los casos de Alzheimer, en comparación con los abstemios. En el estudio fueron analizados más de 3000 personas de más de 65 años a las que se dividió en tres categorías dependiendo de su consumo de vino: ligeros (menos de 25 cl. al día), moderados (de 25 a 50 cl. al día) y grandes consumidores (más de 50 cl. al día).

El grupo de los consumidores moderados era el que más beneficios obtuvo de los tres.

En cuanto a la ceguera, el Hospital Universitario Howard, en Washington, demostró en un ensayo que el vino consumido con moderación puede reducir el riesdo de degeneración macular, la causa más frecuente de ceguera en los mayores de 65 años. En el estudio participaron 3072 hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 45 y los 74 años y con cambios sospechosos en sus másculas. Aquellos que bebían vino presentaron un riesgo un 19% menor de desarrolar la enfermedad, efecto atribuido a los antioxidantes que se hallan en la bebida.

Y es que los antioxidantes del vino podrían compensar el efecto perjudicial del etanol ( el componente alcohólico) en el sistema inmunitario.

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The Royal Society of Chemistry journal Food and Function creen que el consumo moderado del vino tinto puede ser benéfico para los diabéticos, gracias a las propiedades de la uva, principalmente en su cáscara.Los investigadores comentan que lo más conveniente es moderarse en el consumo del vino, las mujeres deben de tomar un pequeño vaso de vino y los hombres dos vasos pequeños. Lo más difícil sobre esta investigación es transmitir el mensaje de una vida saludable y un consumo moderado de vino, ya que en exceso puede provocar obesidad o diabetes.

La recomendación de tomar vino tinto es para los pacientes que padezcan diabetes tipo 2. En general un estilo de vida saludable, buena alimentación y ejercicio debe ser lo más conveniente para que todos estemos bien de salud y sobre todo para no padecer esta terrible enfermedad.

Por último una síntesis con las principales beneficios del vino:

  • Es considerado un alimento completo.
  • Es una sustancia alimentaria que aporta al organismo algunos elementos perfectamente asimilables.
  • Es fuente de energía fácil de asimilar.
  • Está asociado con la longevidad, pues contiene vitaminas como la A, C y varias del complejo B como: biotina, colina, incositol, ciancobalamina, ácido fólico, ácido nicotínico, pridoxina y tiamina entre otros.
  • Contiene pequeñas cantidades de hierro, por lo que se debe ingerir vinos generosos en caso de anemia.
  • La tonicidad del vino tiene su origen principalmente en los taninos. Esta tonicidad se manifiesta tanto en niveles físicos, como psíquicos.
  • Es un medio natural de recuperación si es tomado después de un esfuerzo físico.
  • El vino tinto, sobre todo si es viejo, es particularmente indicado en períodos de convalecencia, o en el transcurso de enfermedades infecciosas.
  • El vino es un remedio terapéutico en la ansiedad y la tensión emocional, por ello varios expertos consideran que “el vino mantiene en un justo equilibrio la mente y los sentimientos”.
  • Desarrolla propiedades euforizantes que disminuyen la depresión.
  • Es muy recomendado para controlar las anomalías alimenticias. Por ello el ingerir una o dos copas al día ayudan a nivelar el hambre.
  • Particularmente el vino blanco es diurético.
  • Los vinos blancos ácidos y también los cavas son ricos en tartratos y en sulfatos de potasio que actúan sobre los riñones, asegurando así una mejor eliminación de toxinas.
  • Contiene una fuerte concentración de sales minerales que son perfectamente asimilables. Entre ellas, se deben citar el calcio, potasio, magnesio, silicio y también zinc, flúor, cobre, manganeso, cromo y el anión mineral sulfúrico.
  • Tiene acción bactericida.Investigadores canadienses descubrieron que el vino tinto podía atacar ciertos virus, entre ellos los de la poliomielitis y del herpes.
  • Sus propiedades antisépticas son más elevadas cuando el vino es viejo.
  • Se ha comprobado que pacientes sometidos a tratamientos con penicilina y estreptomicina pueden consumir vino blanco sin ningún problema.
  • El vino es antialérgico, se opone a todo exceso de formación de histaminas, que es el elemento responsable de los fenómenos alérgicos. Por otra parte, la riqueza de manganeso y de vitamina B hace del vino un antialérgico.
  • Reduce el riesgo de contraer cáncer, pues contiene sustancias que activan la respiración celular. El consumo moderado protege contra los efectos patológicos de los radicales libres que provocan varios tipos de cáncer.
  • El vino es digestivo, porque es muy rico en vitamina B2, la cual permite eliminar las toxinas y la regeneración del hígado.
  • Participan de una manera activa en el metabolismo de las proteínas y de los glúcidos.
  • Estimula la segregación de los jugos gástricos. Es particularmente indicado con las carnes y pescados, pues facilita el proceso digestivo.
  • El consumo de vino tinto, fuente de taninos, actúa sobre las fibras lisas de la musculatura intestinal y aumenta así las propiedades peristálticas, siendo un medio suplementario para evitar el riesgo de constipación.
  • Aliado en el sistema cardiovascular.Diversos estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud indicaron que el consumo moderado y habitual de vino estimula los índices de la enzima Ald. DH en el hígado.
  • Acelera la depuración del colesterol, pues facilitan y refuerzan la acción de la vitamina C, necesaria para depurar el colesterol.
  • Estabiliza las fibras de colágeno que sirven de sostén a diversas arterias.
  • Reduce el riego de los accidentes cerebrovasculares isquémicos (obstrucción de una arteria del cerebro)
  • Disminuye las molestias de la artritis
  • Bloquean la progresión de las cataratas y la degeneración macular.
  • Evitan las tufaradas de calor en la menopausia
  • Reducen la periodontitis: una enfermedad infecciosa progresiva que afecta a las encías y a los huesos que rodean y dan soporte a los dientes, a menudo causando que éstos se muevan y que se produzca su pérdida permanente.

Fuentes:

El vino y sus propiedades antioxidantes

Dsalud ¿Es saludable beber vino?

Instituto de la cultura del vino de Jumilla

Principales propiedades del vino

Beneficios del vino

La ciencia del vino y la salud

El resveratrol

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