Té verde, salud a sorbos

El té es una de las plantas más conocidas en el mundo y constituye la segunda bebida más consumida después del agua. En china se lleva utilizando desde hace casi 3000 años, no sólo por sus propiedades estimulantes, sino porque ayuda a prevenir y mejorar numerosas dolencias.

A pesar de que el té se lleva bebiendo desde hace miles de años, las investigaciones científicas para documentar los potenciales beneficios para la salud de esta antigua bebida, no tuvieron lugar hasta pasadas décadas. De estos estudios se ha comprobado que el té verde contiene altos niveles de polifenoles, que poseen propiedades antioxidantes, anticancerígenas e incluso antibióticas. El té verde también puede ayudar a prevenir las enfermedades cardiacas y del hígado. Un grupo, cada vez mayor de estudios clínicos llevados a cabo tanto en el hombre como en los animales de esperimentación sugieren que el consumo regular de té verde puede reducir la incidencia de una variedad de cánceres, incluyendo el de colon, pancreas y estómago.

Resultados publicados por un gupo de investigación de la Universidad de Newcastle muestran que tomar té verde regularmente podría disminuir el riesgo de sufrir enfermedades degenerativas como el Alzeimer u otras formas de demencia debido a las propiedades antioxidantes de los polifenoles presentes en esta planta. El estudio, publicado en la revista científica Phytomedicine, también sugiere que ese tradicional remedio japonés podría jugar un papel vital en la disminución de la probabilidad de sufrir cáncer y la atenuación de su progresión.

té verde

No obstante cuando se habla de cáncer hay que hacerlo con sumo cuidado, ya que se trata de una grave enfermedad y no conviene frivolizar sino actuar lo más cautelosamente posible.

El cáncer puede sobrevenir por diferentes causas, pero es incuestionable que una de ellas puede proceder por una mala alimentación. Se dice que al menos en una tercera parte de todos los cánceres diagnosticados son por esa causa.

Por tanto, seguir una dieta saludable y tomar alimentos beneficiosos, como es el caso del té verde, pueden jugar un papel crucial en la prevención, sobre todo, y en la mejoría en algunos casos y tipos de cáncer.

En el desarrollo y patogénesis del Alzeimer la deposición de placas de péptido beta-amiloide en las células cerebrales juega un papel central. El peróxido de hidrógeno, es la molécula que media la citotoxicidad por estas placas de beta-amiloide. Estudios previos han demostrado que los polifenoles presentes en el té verde y en el té negro poseen propiedades neuroprotecticas, debido a su capacidad para bloquear el efecto del peróxido de hidrógeno. Además de esta propiedad neuroprotectora, los polifenoles del té verde han sido asociados con el aumento de la capacidad cognitiva en varios modelos de animales sometidos a enfermedades neurodegenerativas.

Cabe citar algunos de los estudios llevados a cabo a sobre el té verde:

  • En 2011 una investigación llevada a cabo por el Instituto Linus Pauling de la Oregon State University, concluyó que la EGCG presente en el té verde tiene una poderosa capacidad para aumentar las células T estimulando el sistema inmunológico y suprimiendo los trastornos autoinmunes. Ver investigación.
  • En Mayo de 2006, los investigadores de la Yale University of School Medicine realizaron un artículo de revisión evaluando más de 100 estudios sobre los beneficios para la salud del té verde. Señalaron la “paradoja asiática” que hace referencia a las bajas tasas de enfermedades cardíacas y cáncer en Asia a pesar de las altas tasas de consumo de cigarillos. Se especuló con que los 1,2 litros de té verde consumidos diariamente por muchos asiáticos proporcionan altos niveles de polifenoles y otros antioxidantes. Estos compuestos pueden funcionar de varias maneras para mejorar la salud cardiovascular, incluyendo la prevención de que las plaquetas se peguen entre sí (efecto anticoagulante) y la mejora de los niveles de colesterol, comentaron los investigadores, cuyo estudio apareció en la edición de Mayo de la revista American College of Surgeons. en concreto el té verde puede prevenir la oxidación del colesterol LDL (“el malo”) que, a su vez, puede reducir la acumulación de placa en las arterias, escribieron los investigadores.
  • Un estudio publicado el 22 de Agosto de 2006 en Psicología Biológica observó la modificación de la respuesta al estrés por la L-teanina, un químico que se encuentra en el té verde. Se “sugiere que la ingestión de L-teanina, un químico que se encuentra en el té verde podría causar efectos anti-estrés a través de la inhibición de la excitación de las neuronas corticales”. Ver estudio

Te_verde

El té verde y sus cualidades antioxidantes: Algunos estudios científicos, como el presentado en Las Vegas en 1997, por el doctor Lester A. Mistscher, demuestran que las catequinas del té verde superan en mucho a otros antioxidantes.

El doctor Lester,en uno de sus experimentos comprobó que las catequinas del té fueron 100 veces más efectivas que la vitamina C y 25 más que la vitamina E, así como su superioridad frente a los antioxidantes presentes en el vino o la uva.

No obstante el té verde contiene también vitamina A, vitamina C y vitamina E, que junto a las catequinas ofrecen una alta protección contra los radicales libres. Los radicales libres son compuestos altamente reactivos que causan daños a las células.

Son innumerables los beneficios que puede llegar a tener esta bebida tan simple y que lleva existiendo desde el principio de los tiempo, pero además cabe destacar un efecto saludable sobre nuestra piel. El té verde también ayuda a realzar la belleza, numerosos estudios han puesto de manifiesto los efectos específicos del EGCG o de los extractos del té verde en la fisiología de la piel. Tiene propiedades antiinflamatorias y contribuye a restaurar la epidermis. Por otra parte el EGCG actúa inhibiendo las enzimas que destruyen el colágeno de la piel. Otros estudios sugieren la importancia del EGCG en la hidratación de la piel y el fotoenvejecimiento provocado por los rayos UV-B. Nuevos hallazgos demuestran que el EGCG contribuye a mantener la integridad estructural de la piel reduciendo los daños causados por los rayos UV, favoreciendo la proliferación y diferenciación de las células epiteliales normales y promoviendo la muerte de las células anormales.

Todas estas propiedades y muchas más hacen que el té verde sea altamente recomendable para un estilo de vida completamente saludable.

Fuentes:

Estudios científicos sobre el té verde

propiedades del té verde

Investigación sobre el té verde y el Alzeimer:

Té verde salud y belleza

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